Blogs Lalibre.be
Lalibre.be | Créer un Blog | Avertir le modérateur

28/03/2017

Batería para ordenador Toshiba Satellite P200

Para poder hacer un uso exhaustivo de las tecnologías de movilidad y las nuevas conexiones, se hace necesario un salto cualitativo en las baterías. Es cierto que han mejorado mucho en los últimos años: ahora son más baratas, cargan más rápido y tienen más capacidad, pero no son suficiente. Las actuales baterías de nuestros dispositivos no sólo nos obligan a estar constántemente cargándolas; nos hacen dependientes de los enchufes.¿Trabajar durante un vuelo a Nueva York? ¿O ver un par de películas? ¿Aventurarse una semana en el monte y poder estar localizado? ¿Irse de vacaciones sin tener que llenar la maleta de cargadores para móvil, portatil, cámara de fotos y cámara de video? Hoy no es posible, u obliga a comprar y llevar siempre unas cuantas baterías de repuesto.Estos días Samsung va a presentar un teléfono móvil con una batería que dura hasta 30 días, no está nada mal, pero ¿por qué conformarse? En los próximos años puede que veamos baterías hechas a base de nanotubos de carbono, de más capacidad, flexibles, ligerísimas y tan finas como una hoja de papel. Para colmo, para aumentar su capacidad, sólo tenemos que apilarlas unas con otras.

Llevamos oyendo hablar de nanotecnología al menos una década y estamos decepcionados porque todavía no ha revolucionado nuestras vidas como prometían. Esto es sólo relativamente cierto, porque los procesadores de nuestros ordenadores llevan tecnología en escalas nanométricas.Sin embargo el cambio de paradigma definitivo parece que estará en los ya citados nanotubos de carbono: unos hilos de carbono ultraresistentes -de hecho la fibra más resistente que conocemos-, gran capacidad de transmisión de electricidad y en el Grafeno, un material más duro que el diamante y que permitirían una nueva física, una nueva química y una nueva ingeniería tecnológica sustituyendo al silicio. En 5 años podrían dar un vuelco completo en muchos ámbitos: ordenadores 50 veces más potentes y memorias de estado sólido de más capacidad.Un interfaz ordenador-cerebro puede asustarnos, pero puede también significar el primer paso hacia una revolución tan increible que da vértigo imaginarla: Volcar nuestros recuerdos a un disco duro (o la nube), grabar un video de nuestros sueños más extravagantes y que inevitablemente olvidamos a los pocos minutos de levantarnos, consultar la Wikipedia al vuelo, hablar con un amigo a miles de kilómetros telepáticamente.

Para estas tecnologías seguro que quedan más de cinco años, pero hoy ya se está experimentando con rudimentarios interfaces ordenador-cerebro que han permitido comunicarse a humanos totalmente paralizados, o que han sido capaces de registrar tenues imágenes de lo que un sujeto estaba pensando.Aparte de por su innegable atractivo para la imaginación, jugar a adivinar de qué tecnologías dispondremos en el futuro es un ejercicio responsable en un mundo de avance tan vertiginoso como en el que vivimos hoy. Mantener una mentalidad abierta, con un ojo puesto en el presente y otro en el futuro nos permitirá adaptarnos a los tiempos sin que se nos lleven por delante.¿Somos capaces de imaginar el futuro y acertar con nuestras previsiones? Seguramente, no, porque el mundo cambia cada vez más rápido:Google aún no ha confirmado ningún plan formal para lanzar un dispositivo tipo tablet cuando se estrene este año su sistema operativo pensado para netbooks, el Chrome OS. Sin embargo, la documentación que ha aparecido recientemente en el sitio Web del proyecto Chromium, que alberga el código fuente sobre el que se construye Chrome, muestra que un ordenador tipo tablet es un factor de forma que el gigante de Internet está considerando sin duda. Suponiendo que se fuese a lanzar un dispositivo así alguna vez, supondría un enfrentamiento entre la visión del futuro de la computación móvil de Google contra la del iPad de Apple, el esperado dispositivo tablet lanzado el mes pasado con opiniones encontradas.

Aunque tanto el iPad de Apple como el posible tablet Google Chrome tienen un aspecto estilizado y brillante por fuera, estos dos dispositivos no podrían ser más diferentes por dentro. Y, cuando llegue el momento de comprar, los consumidores tendrán que escoger: ¿qué tipo de tablet es el futuro de la informática? ¿El ecosistema bloqueado y cerrado de aplicaciones de Apple, que funcionan sobre hardware propietario, o el sistema operativo basado en navegador de Google, que es tan abierto como la propia red?Antes de entusiasmarnos es importante aclarar un detalle: estos modelos de ejemplo y esquemas de diseño NO confirman la existencia de un ordenador tablet de Google. Los ha publicado el diseñador de Google Chrome Glen Murphy en el sitio de Chromium, y sólo representan conceptos que Google puede estar barajando para su nuevo sistema operativo.Dicho esto, no nos sorprendería que uno o más de los “ordenadores Google” que la empresa piensa lanzar tengan forma de tableta. Teniendo en cuenta la publicidad que ha tenido el iPad de Apple, Google no tendrá que vender al público la idea de un ordenador de este formato. Sólo tendrán que convencer a los consumidores de que su tablet es la mejor alternativa.

Aún así, puesto que no se ha confirmado nada oficialmente, los argumentos siguientes son hipotéticos al comparar el iPad con un posible ordenador Tablet de Google.¿Cómo convencerá Google a los compradores para que escojan su tablet en lugar del iPad? Hay dos ideas que nos vienen a la mente inmediatamente. La primera, por supuesto, es el precio. Aunque la gama baja de la línea iPad tiene un precio razonable de 499 dólares, los modelos con mayor capacidad o con conexión 3G hacen que éste llegue hasta los 800 para los modelos de gama alta. Mientras tanto, Google puede vender su sistema operativo con diversos factores de forma a través de varios fabricantes de software (se rumorea que HTC será el primer partner del tablet de Google). Eso permitirá a Google establecer un precio para varios modelos que haga la competencia al iPad de Apple, si no a superar totalmente los precios de éste.Lo que es más importante, sin embargo, es que el tablet de Google tendrá una ventaja principal sobre el iPad de Apple: tendrá una plataforma abierta de aplicaciones.

El único problema es lograr que los consumidores comprendan lo que supone una plataforma abierta… y que les importe. Mientras que el iPad de Apple estará restringido a ejecutar aplicaciones aprobadas de la App Store de iTunes, un modelo de negocio que levantó protestas cuando los señores feudales de las aplicaciones de Apple bloquearon las aplicaciones populares rivales de su tienda (especialmente, Google Voice), el modelo ha supuesto un éxito increíble para la empresa de Cupertino. El iPhone OS es el sistema operativo para smartphones más popular del mundo, con el Android OS de Google siguiéndole por detrás. Aunque la oferta móvil de Google es mucho más abierta, los consumidores, hasta ahora, han votado con su dinero al escoger el restrictivo modelo “nosotros pensamos por ti” del sistema operativo móvil de Apple y el ecosistema que lo acompaña por encima de la alternativa de “haz lo que quieras” de Google.

Un ordenador tablet es más como un netbook que un teléfono móvil, y cuando la gente se acostumbre a usar un netbook, esperarán poder usar… Internet. Sin embargo, éste podría ser el fallo del concepto de Apple, al menos por ahora. Por algún motivo, Apple no permite usar contenido Flash en su iPad. Algunos afirman que esto tiene que ver con el tiempo de ejecución, que consume mucha CPU y afecta negativamente al rendimiento del aparato a la vez que reduce la vida de la batería; otros afirman que Flash no es una solución suficientemente “elegante” para Apple, y aún otros afirman que tiene que ver con rivalidades personales entre ambas empresas. Sin embargo, sea cual sea la verdadera razón, a los consumidores les va a dar lo mismo. Una vez que vean que páginas de vídeo como YouTube no funcionan en iPad, que los sitios de noticias como el de la CNN no tienen vídeo, y que el portal de TV Hulu está fuera de su alcance, el iPad, en su opinión, sencillamente no funcionará.Mientras tanto, el Chrome OS de Google sí funcionará. Permitirá acceder a la Web real… con todo su código cargado de bugs. Mientras que esto podría degradar el rendimiento de la batería en un PC con Chrome, a los consumidores no les importará tanto porque finalmente podrán ver el episodio nuevo de “Perdidos”.

ipadNinguno de estos argumentos suponen que el Flash sea el punto decisivo a la hora de escoger un ordenador con tablet. En último término, es probable que Flash quede fuera de juego cuando se popularice el nuevo estándar en la red: HTML5. Con HTML5, los vídeos se reproducirán de forma fluida, sin necesidad de plugins. Por ejemplo, YouTube ya está probando su sitio en HTML5. Con todo, la decisión de Apple de no admitir Flash supone una diferencia filosófica entre ambas empresas: Google nunca intentaría “romper” la red a propósito. Sin embargo, Apple tiene una visión concreta para sus dispositivos, y si no le gusta cómo está creado algo, no dejarán que se ejecute en su hardware. Flash podría ser la única baja de esta guerra. Esto quiere decir que cualquier empresa que pretenda desarrollar en el futuro nuevas normas o software en Internet, tendrán que trabajar en colaboración con Apple, como tuvo que hacer Microsoft con su tiempo de ejecución Silverlight, o enfrentarse a las posibles consecuencias de perder el acceso a millones de usuarios de móvil.Finalmente, estas diferencias harán que los consumidores tengan que escoger entre dos tipos de “gran hermano”: El que vigila nuestra actividad en toda la red, y el que quiere controlar la naturaleza misma de ésta.

Después de una de las mejor llevadas campañas de lanzamiento de la historia del social media (más acerca de esto en un próximo post en ReadWriteWeb España…), Apple presenta por fin “su tercer dispositivo”, un paso intermedio entre el iPhone y el MacBook con algunas funcionalidades interesantes:Desde la semana pasada, YouTube admite reproductores en HTML5 para muchos de sus vídeos. Gracias a esta mejora, los vídeos se podrán reproducir sin el plugin de Adobe Flash Player, se cargarán más rápido y los desarrolladores podrán crear toda clase de interesantes funciones para un sistema de entrega de medios basado en la próxima versión de HTML.Por ahora, los usuarios deberán registrarse para la prueba de HTML5 en Test Tube y deberán usar Chrome, Safari o el frame de Chrome en IE. La mayor ventaja que supone la compatibilidad con HTML5 es que libera a los usuarios de tener que utilizar plugins propietarios como Flash Player o el Silverlight de Microsoft usando un pequeño código para presentar vídeo. Cualquiera que haya usado Google Chrome lo suficiente habrá visto cómo se suele colgar el reproductor Flash en este reproductor. Firefox tampoco funciona muy bien con Flash.

  1. http://akkusmarkt.over-blog.com/
  2. http://blog.roodo.com/akkusmarkt
  3. http://enablesyou.promblogus.com/blogs
  4. http://yourpot.com/users/delicado/blog.aspx

Les commentaires sont fermés.